miércoles, 4 de febrero de 2015

Ante una audiencia histórica

El 2 y 3 de febrero, la Corte Interamericana de Derechos Humanos celebró una audiencia pública sobre el caso relacionado con la destitución de los jueces Adán Guillermo López Lone, Luis Alonso Chévez de la Rocha y Ramón Enrique Barrios Maldonado, y de la magistrada Tirza del Carmen Flores Lanza.

Las 4 víctimas eran parte de la Asociación de Jueces por la Democracia, la cual emitió diversos comunicados públicos calificando los hechos de 2009 como un golpe de Estado en contradicción con la versión oficial de la Corte Suprema de Justicia, que sustentaba la descabellada teoría de la sucesión constitucional.

Además, como señala el juez español José Luis Ramírez Ortíz, nos hallamos ante unos jueces y magistrada que se limitaron a defender el orden constitucional tanto desde sus jurisdicciones como desde el ejercicio legítimo de sus derechos políticos. 

En ese sentido, la Corte Interamericana tiene ante sí un caso que representa un reto histórico para reafirmar el valor central de la independencia judicial, por lo que la única reparación válida es la reincorporación a sus cargos de los jueces y la magistrada despedidos. 

Siguiendo con lo señalado por el juez Ramírez Ortíz, una decisión así, en primer lugar enviaría el mensaje a la judicatura hondureña de que el Sistema Interamericano de Derechos Humanos protege eficazmente el ejercicio independiente de la justicia. En segundo lugar, pondría fin a la vulneración de los derechos de los 3 jueces y la magistrada.

Y en tercer lugar, en un país dominado por poderes privados salvajes, la ciudadanía volvería a contar con tres jueces y una magistrada independientes en el caminar hacia el fortalecimiento de la democracia y el Estado de derecho.

lunes, 2 de febrero de 2015

Solidaridad con Gladys Lanza


El Tribunal de Sentencia de Honduras, declaró culpable por “difamación o calumnia” a la compañera feminista y defensora de los derechos de las mujeres, Gladys Lanza, coordinadora del Movimiento de Mujeres por la Paz “Visitación Padilla” conocidas entre las población hondureña como Las Chonas.

Como Coalición contra la Impunidad, repudiamos esta acción de clara persecución a la labor que realizan las defensoras de los derechos humanos de emprendida por el  director de la Fundación para el Desarrollo de la Vivienda Social, Urbana y Rural de Honduras (FUNDEVI) quien además, es esposo de la diputada y ex Secretaria de Finanzas, Gabriela Núñez. Este acto de persecución fue detonado contra Gladys Lanza, en su calidad de directora de las Chonas, quien acompañó a la Jefa de Recursos Humanos de dicha institución, pues esta última acudió a la organización de defensa de los derechos de la mujer, al ser víctima por años del acoso sexual y laboral por parte de Juan Carlos Reyes.

El 25 de febrero Gladys será informada de la pena que se le impondrá, que puede oscilar entre un año 4 meses y dos años 8 meses, según las leyes hondureñas.

En julio del 2009 la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) había ordenado al Estado hondureño proteger a Gladys; los incidentes no cesaron pese a las medidas cautelares.

Esta condena busca no solo sentar un precedente para condenar el acompañamiento que brindan las organizaciones a las víctimas de violencia sino que contiene un mensaje para que las mujeres, que por años han vivido en silencio el acoso, como algo privado y no público, no denuncien la violencia vulnerando así los principios de la democracia.

Estas violaciones al derecho a defender los derechos se vuelven peligrosamente cotidianas y pretenden silenciar tanto a Gladys Lanza como a todas las organizaciones defensoras de derechos humanos en el país, fomentando el clima de impunidad que corroe el pacto social de las hondureñas y hondureños.

La Coalición contra la Impunidad se solidariza con Gladys Lanza y exige a las instancias correspondientes que respeten el ejercicio de la defensoría de los derechos humanos. Así mismo, advertimos que nos mantendremos vigilantes y apoyaremos todas las acciones legales consecuentes para revertir esta injusticia perpetrada por el Estado de Honduras.

30 de enero del 2015

COALICIÓN CONTRA LA IMPUNIDAD

Integrada por las siguientes organizaciones: Asociación LGTB Arcoiris de Honduras; Asociación de Jueces por la Democracia (AJD); Asociación Intermunicipal de Desarrollo y Vigilancia Social de Honduras (AIDEVISH); Asociación Nacional de Personas viviendo con SIDA (ASONAPVSIDA); CARITAS – Diócesis de San Pedro Sula; Centro de Derechos de Mujeres (CDM); Centro de Estudios de la Mujer Honduras (CEM-H); Centro de Investigación y Promoción de Derechos Humanos (CIPRODEH); Colectivo Gemas; Colectivo Unidad Color Rosa; Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos de Honduras (COFADEH); Comité por la Libre Expresión C-Libre; Comunidad Gay Sampedrana para la Salud Integral; Convergencia por los Derechos Humanos de la Zona Nor Occidental; Crisálidas de Villanueva; Equipo de Monitoreo Independiente de Honduras (EMIH); Equipo de Reflexión, Investigación y Comunicación/Radio Progreso (ERIC-RP); Feministas Universitarias; Frente Amplio del COPEMH; Foro de Mujeres por la Vida; Foro Social de la Deuda Externa y Desarrollo de Honduras (FOSDEH); JASS en Honduras; Movimiento Amplio por la Dignidad y la Justicia (MADJ); Movimiento Diversidad en Resistencia (MDR); Movimiento de Mujeres por la Paz “Visitación Padilla”; Red de Mujeres Jóvenes de Cortés; Red de Mujeres Unidas de Colonia “Ramón Amaya Amador”; Red de Participación de Organizaciones de Sociedad Civil Siguatepeque (RPOSC); Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en Honduras; Tribuna de Mujeres contra los Femicidios.

jueves, 29 de enero de 2015

Una primera derrota a la militarización del país.

Durante la segunda mitad de la década de los 90 se inició un proceso de desmilitarización que se vio truncado particularmente a partir de la llegada al gobierno de Ricardo Maduro, quien desplegó a los militares en las calles para realizar funciones policiales.

Ese despliegue se prolongó en los gobiernos de Manuel Zelaya Rosales y Porfirio Lobo Sosa. Lógicamente, cuando se involucra a militares en funciones de seguridad ciudadana, no tarda en politizarse su intervención.

En este escenario se explica en cierta medida el papel protagónico de los militares durante el golpe de Estado de 2009 y la recuperación bajo su control de instituciones claves del Estado como HONDUTEL, Migración y Extranjería, Aeronáutica Civil, Registro Civil y el Instituto Nacional de Mercadeo Agrícola.

A partir de ahí, los militares son la fórmula mágica utilizada por el actual gobierno para resolver todos los problemas del país. Por ello, uno puede observar que los militares patrullan calles, instalan retenes y controles de revisión, realizan arrestos y cateos, administran los bosques, los centros penales y hasta intervienen los hospitales públicos.

La creación de la Policía Militar y el nombramiento de un general en activo al frente de la Secretaría de Seguridad representan la profundización de este proceso de remilitarización, el cual recibió su primer revés cuando el Congreso Nacional en una votación de 67 votos en contra rechazó ratificar el Decreto 283-2013 que le otorgaba rango constitucional a la Policía Militar y la colocaba peligrosamente bajo el mando directo del presidente de la República.

Sin embargo, teniendo en cuenta el alarmante deterioro de las instituciones democráticas y del Estado de derecho, y las conductas autoritarias de Juan Orlando Hernández que ahora propone una consulta directa a la ciudadanía para que decida al respecto, es necesario que aprovechemos este primer revés para concientizar a nuestro entorno sobre la exigencia de que los asuntos de seguridad ciudadana sean de competencia exclusiva de cuerpos policiales civiles, debidamente organizados y capacitados.

Debemos ser insistentes en que el gobierno no puede manipular y confundir los conceptos de seguridad pública y seguridad nacional, ya que la criminalidad por muy grave que sea, no constituye una amenaza militar a la soberanía del Estado.

miércoles, 28 de enero de 2015

En gratitud y reconocimiento

Nuestra Palabra de Radio Progreso.

En esta ocasión, y así como hemos sido críticos de frente, desde Radio Progreso y el ERIC expresamos nuestra gratitud a los 67 diputados y diputadas de las bancadas de Libertad y Refundación, LIBRE, Partido Innovación y Unidad, PINU Social Demócrata, Partido Anticorrupción, PAC y el Partido Liberal por habernos dado el regalo de ejercer soberanía en el Congreso Nacional el día sábado 24 de enero pasado.

Es cierto que todas las bancadas y todos los medios de comunicación fuimos empujados hasta el campo militar de la agenda de Casa Presidencial, pero en su decisión los diputados y diputadas han dado un hermoso paso en el proceso de recuperación de credibilidad como legisladores y como oposición. Es mucho más alentador cuando solo esperábamos decisiones sometidas a la ley dictatorial que ha comenzado a gobernar nuestro país.

No negamos que comenzamos el año con las esperanzas en harapos. Y habíamos sucumbido ante la idea de que los diputados de nuestro siglo valían más que una mula porque cobraban por millones por apretar el botón a favor de lo que procede de Casa Presidencial. Y reconocemos con profunda satisfacción que habíamos tirado la toalla. Sin embargo, con la decisión de parar las pretensiones caprichosas de un individuo, los 67 diputados y diputadas, nos dieron una lección de civismo, de oposición firme por encima de colores políticos. Se han logrado plantar con dignidad ante quien en el presente siglo se empecina en emular a Fujimori o incluso el salvajismo del dictador africano Idi Amín Dada.

Con su decisión en la votación del Congreso Nacional, no ganaron ustedes, como diputados, ni como bancada ni como partidos de oposición. Ganó el proceso hacia la construcción de la democracia y la redefinición de la institucionalidad del Estado de Derecho. Por consiguiente, ganó la sociedad hondureña. Y perdió quien no disimula, porque se le sale por los poros, perpetuarse en la silla presidencial, aunque lo quiera disimular con sus arengas y su verborrea de político de cerro.

Gracias a los presidentes de los partidos, a los jefes de bancada por habernos dado este regalo cuando de los políticos y funcionarios públicos solo estamos acostumbrados a recibir discursos baratos, logros y triunfos inexistentes, migajas, mañosas administraciones y despilfarro de los fondos públicos. Con la decisión de frenar la dictadura se abren rendijas de esperanza para recuperar la credibilidad en Ustedes, Señores y señoras diputados. Necesitamos que validen esta decisión con nuevas señales para recuperar la confianza en que irán construyendo una oposición como el país lo demanda, sin banderas sectarias, sin componendas en cúpulas y en rechazo a los caprichos personalistas.

Seguiremos esperando de Ustedes nuevos compromisos, que no se enreden en chantajes a través de falsas o amañadas consultas. Seguiremos por igual demandando de Ustedes la construcción de una oposición en base a respuestas y posturas dignas, soberanas e independientes de presiones y chantajes de dinero, privilegios y de posiciones o cuotas políticas. Gracias por actuar en esta ocasión como legisladores. Continúen así y una nueva realidad política se comenzará a abrir para la historia hondureña.

jueves, 22 de enero de 2015

Mi libro más reciente sobre derechos económicos, sociales y culturales.


Mi libro más reciente, "Elementos para una teoría de los derechos económicos, sociales y culturales desde el Sistema Interamericano de Derechos Humanos". Constituye el cuarto libro de la Colección Derecho Procesal de los Derechos Humanos, proyecto editorial impulsado por el Centro de Estudios de Actualización en Derecho y el Instituto Interamericano de Derechos Humanos, bajo el sello de la Editorial Ubijus.

En este libro se indagan las razones históricas, conceptuales y filosóficas que han forjado una concepción debilitada de los derechos económicos, sociales y culturales, degradándolos a derechos de menor categoría o a simples pretensiones sociales, para tratar de enfatizar que las mismas descansan sobre bases teóricas difícilmente sostenibles en la actualidad, y que por lo tanto, las objeciones contra estos derechos van más allá de las cuestiones sobre su estructura o su naturaleza aparentemente diferente a la de los derechos civiles y políticos, sino que son un asunto con un fuerte componente de opción política y legislativa. 

Tales razones también son analizadas en profundidad desde el ámbito del derecho internacional de los derechos humanos, especialmente en el marco del Sistema Interamericano, en el cual, sus órganos de vigilancia siempre le han dado un papel marginal a la protección de los derechos económicos, sociales y culturales. 

En este sentido, se examina la consagración normativa de los derechos económicos, sociales y culturales en la Convención Americana y en el Protocolo de San Salvador, que aunque no constituyen un marco normativo óptimo para su protección efectiva, sí establecen una base jurídica relativamente suficiente para que la CIDH y la Corte Interamericana de Derechos Humanos abandonen la concepción marginal con la que se han ocupado de los derechos económicos, sociales y culturales, y jueguen un papel más protagónico de cara a una mayor salvaguardia de ellos, ya que su tratamiento desigual en relación con los derechos civiles y políticos contrasta con la afirmación de que el ideal del ser humano libre del temor y la miseria sólo podrá realizarse si se crean las condiciones que permitan a cada persona gozar de todos sus derechos.