lunes, 31 de enero de 2011

Y otra vez Wikileaks

Las nuevas revelaciones de Wikileaks sobre la crisis política generada por el golpe de Estado en Honduras ratifican una vez más que las grandes decisiones de país se toman privilegiando los intereses de la clase política, militar y económica, y a iniciativa, consulta o aprobación de la embajada estadounidense.

El poder de la embajada norteamericana es tal que el embajador Hugo Llorens logró convencer a los candidatos presidenciales perdedores de las elecciones ilegítimas de formar parte del “gobierno de unidad nacional”; sugirió nombres para ministro de defensa y para viceministro de seguridad; e hizo desistir a Lobo de designar a Romeo Vásquez Velásquez como su flamante Ministro de Defensa o gerente de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica.

Los cables de Wikileaks muestran a un Pepe Lobo sometido a las presiones de los militares en relación con la conformación de su gobierno y ratifican que aunque ha intentado dar una imagen de reconciliación y distante de quienes perpetraron el golpe de Estado, sus actuaciones evidencian sus relaciones estrechas con el golpismo.

Ejemplo de ello es que dos figuras importantes del rompimiento del orden constitucional han sido nombradas directamente por Lobo Sosa en puestos estatales claves: Por un lado, Romeo Vásquez Velásquez como gerente de Hondutel y por otro, el general René Osorio Canales, como nuevo jefe de las Fuerzas Armadas, quien estuvo a cargo de la operación que asaltó la casa del ex presidente Zelaya y bajo las armas lo expulsó a Costa Rica.

Estos y otros nombramientos, las persistentes violaciones a los derechos humanos y la completa inoperancia del Ministerio Público y la Corte Suprema de Justicia corroboran que el golpe de Estado en Honduras aún no ha terminado.

Y tal como lo señala el diario español El País, los cables revelados por Wikileaks “muestran todo lo que se asocia con un país sin instituciones fiables y bajo la sombra de Estados Unidos”.

Por ello, la construcción de una nueva institucionalidad es fundamental para lograr la estabilidad y legalidad democrática, lo cual pasa, en primer lugar, por depurar las responsabilidades penales y civiles a aquellos que han atentado contra el país y la dignidad de su gente.

1 comentario:

José M. López Sierra dijo...

Puerto Rico es el mejor ejemplo del récord sobre los derechos humanos en Estados Unidos

Puerto Rico ha sido una colonia del gobierno de Estados Unidos por los últimos 116 años. La Organización de Naciones Unidas (ONU) declaró el colonialismo un crimen en contra de la humanidad en el 1960. La ONU le ha pedido, hasta el presente, 33 veces que descolonice inmediatamente a Puerto Rico. Estas 33 resoluciones de la ONU representan la voluntad democrática de esa organización internacional. Sin embargo, el gobierno de Estados Unidos, hasta ahora, las ha ignorado. Más aun, el gobierno de Estados Unidos ha mantenido encarcelado al prisionero más antiguo del mundo, Oscar López Rivera, a pesar de una tremenda presión internacional para liberarlo.

Toda nación tiene el derecho inalienable a su auto-determinación e independencia como un derecho humano básico. Por esa razón, toda persona colonizada tiene el derecho de usar todos los medios necesarios para descolonizarse bajo la ley internacional. Eso quiere decir que el criminal en nuestra relacional colonial con el gobierno de Estados Unidos es el gobierno de Estados Unidos y no Oscar. ¡Por lo tanto, el gobierno de Estados Unidos le ha violado los derechos humanos de casi 4 millones de gentes en la isla de Puerto Rico por los últimos 116 años!

El gobierno de Estados Unidos ha usado el terrorismo de estado para mantener a Puerto Rico en el coloniaje. De nuevo, el mejor ejemplo de eso ha sido el haber tenido encarcelado al puertorriqueño Oscar López Rivera por los últimos 33 años. Eso sobre pasa los 27 años que estuvo Nelson Mandela encarcelado. También es importante señalar que 12 es esos años fueron en aislamiento. Eso constituye otra violación a nuestros derechos humanos.

El gobierno de Estados Unidos mantiene todo eso en un closet para que nadie se dé cuenta. De esa manera, el gobierno de Estados Unidos puede más fácilmente acusar a otros países de violar los derechos humanos de sus ciudadanos. Obviamente, el gobierno de Estados Unidos realmente no le importa que se violen los derechos humanos, ya que él mismo los violas también en su nación. Su único interés en hacer estas acusaciones es para controlar a eses naciones para obtener beneficios financiero para el 1% de gente del cual el gobierno de Estados Unidos trabaja.

José M López Sierra
www.TodosUnidosDescolonizarPR.blogspot.com